Capítulo 19.
Había estado, no tengo idea de cuánto tiempo perdida allí, me había recostado sobre el suelo de madera viendo las nubes trasladarse de un lado para el otro. Los pájaros volar y la misma briza acariciar mi rostro una y otra vez, en algún momento me había dormido porque cuando claramente me encontraba soñado escuché una voz gruesa llamarme sin parar. Estando un poco despierta pero aún un tanto dormida sentí los zarandeos y fue cuando la voz de un hombre sonó aún más fuerte. Al abrir los ojos me e