45. Pov Niki
Me acomodé en el asiento del Uber como quien se sienta en una sala de espera donde el mundo sigue girando y tú quedaste afuera; la ciudad me pasaba por la ventana con la indiferencia de siempre: un bus, una tienda, gente apurada. Todo seguía su curso y yo tenía la sensación de que mi vida se había descarrilado una y otra vez en el mismo punto.
El auto arrancó del semáforo y yo me quedé con la mano apoyada en la bolsa, sintiendo la tela bajo los dedos como si fuera algo que pudiera sostener mi