43. Pov Dan
Vi su silueta recortada contra la luz: Niki, con el camisón pegado al cuerpo por la humedad de la noche o por la tensión del día, y la tela era una membrana que dejaba entrever la forma de su figura. No fue como en una película; fue real y urgente y me atravesó. Por un segundo, me quedé congelado, sintiendo cómo algo en mi estómago se endurecía y, a la vez, se aflojaba. Y mi verga prácticamente vibró, como si el mismo canto de las sirenas la hubiera despertado, o la imagen de Niki recortada con