18. Pov Niki
Dan no despegaba la mirada de la ventana.
—Voy a revisar —dijo con tono decidido.
—No —repliqué enseguida, más alto de lo que pretendía—. No vas a salir. ¿Y si hay alguien ahí afuera?
—Precisamente por eso —contestó, clavando sus ojos en los míos con esa mezcla de calma y autoridad que me desarmaba—. No voy a quedarme con la duda, Nikita.
Negué, aferrando a Anne contra mi pecho. La bebé se removió, inquieta, mientras la lluvia repiqueteaba con fuerza contra los vidrios.
—Dan, no me parece bue