—Hoy iré a la academia —dijo Alina aquella mañana, dos días después del extraño encuentro de Viktor con Laura.
Viktor no respondió de inmediato. Apenas giró ligeramente el rostro, como si su voz no fuera más que un ruido de fondo. Decidió no hablarle de Laura. No lo consideraba necesario. Nada de lo que esa mujer pudiera decir o hacer tenía relevancia para él. Jamás había tenido interés en ella, y de haberla considerado en algún momento seguro seria para algo tan superficial como con cualquier