GIANNA RICCI
Fue liberador, aunque para Leonel parecía que cada una de mis palabras era una bofetada que lo dejó sorprendido y aún más furioso.
—Yo si te amé… —dije por fin más serena, o eso creía—. Yo si quise estar a tu lado, y sí… yo fui mil veces mejor que tú durante nuestra relación, porque mientras tú eres dócil con quien te trata bonito, yo fui dócil cuando tú me tratabas de la m****a. ¡Olvida que alguna vez te perdoné! ¡Me arrepiento de haberlo hecho! ¡Ahógate en alcohol si quieres! ¡Si