EVELYN VALENCIA
—¡Tú dile que sí! —exclamó Gianna por teléfono.
—Pero… eso sería mentir —contesté torciendo la boca mientras veía desde el pasillo como ese doctor revisaba a Leonel.
—¡Al diablo! En verdad que tú tienes más vocación de monja que yo.
—Me queda claro. —Torcí los ojos—. El problema no es hacerlo, el problema es que me descubra.
—Acepta los servicios médicos, que la tía se encargue. Tú di que harás lo que ella pide y yo me encargaré de que Matías cumpla con su parte.
—Si se entera d