Luca la observó marcharse sin llamarla.
No había resentimiento, ni dolor, ni drama.
Solo la aceptación de que, tal vez, lo que habían sido ya no tenía más espacio en lo que eran ahora.
Antes de que pudiera pensar más en ello, su teléfono vibró en su bolsillo.
Un mensaje nuevo.
De su padre.
Luca frunció el ceño y abrió la notificación.
"Nos vemos pronto. Vi el partido. Tal vez tenga que reconsiderar algunas cosas."
Se quedó mirando el mensaje por un momento. Con Enzo Moretti, esas palabras podían significar muchas cosas.
Pero una cosa era segura.
La presencia de su familia en el partido no había sido casualidad.
Luca entró a su oficina, cerró la puerta tras de sí y se dejó caer en la silla. El día había sido largo, y aún no terminaba. Apoyó los codos sobre el escritorio, frotándose el rostro con las manos mientras exhalaba profundamente.
El mensaje de su padre aún rondaba en su cabeza.
Enzo Moretti nunca hablaba sin una intención detrás de sus palabras. Si había dicho que debía reconsi