Luca la observó marcharse sin llamarla.
No había resentimiento, ni dolor, ni drama.
Solo la aceptación de que, tal vez, lo que habían sido ya no tenía más espacio en lo que eran ahora.
Antes de que pudiera pensar más en ello, su teléfono vibró en su bolsillo.
Un mensaje nuevo.
De su padre.
Luca frunció el ceño y abrió la notificación.
"Nos vemos pronto. Vi el partido. Tal vez tenga que reconsiderar algunas cosas."
Se quedó mirando el mensaje por un momento. Con Enzo Moretti, esas palabras podía