Otra vez era lunes los niños subían al auto que iba escoltado por varios guardias de seguridad antes de entrar al auto, Elizabeth los abrazo, beso su frente y les dijo que los amaba como era costumbre.
Ella caminó hasta el auto abrió la puerta entro y lo encendió mientras esperaba a que Williams saliera de la casa, no podía creer cuanto tiempo tardaba en vestirse, solo tenía que ponerse una camisa y un traje que tanto tiempo podía tardar en eso.
—Listo ya estoy aquí, lamento haber tardado es qu