Al despertar a la mañana siguiente escucho mucho ruido y pasos que iban de un lado al otro del pasillo era básicamente como estar en la entrada de un estadio.
—Toc, Toc, Toc. Buen día, Williams ya estamos todos listos, vamos a desayunar para salir al aeropuerto, necesito que te des prisa, ya tienes todo empacado para mandar a bajar la maleta.
—Buen día Eliza si anoche cuando llegue arregle todo, luego me costó dormir siéntate debo contarte algo.
—Sucedió algo durante tu cita, ¿no fue tan genial