SI PARA MI FUERA SENCILLO
CAMIL DE LA FUENTE
—Créeme Camil, si para mí fuera sencillo olvidarte… hace mucho te hubiera sacado de mi vida— musito tan pronto recupero el aliento para hablar. El beso nos había devastado los sentidos a ambos, nos había sumido en un limbo de desesperación, en el que yo solo quería hacerlo entender; y él se negaba a ponerme las cosas fáciles.
—No hables, por favor. ¡Solo siénteme!— pedí con devoción. Podía mentir al mundo, mi orgullo era tan alto como las palmas,