43. “Así se siente la felicidad”
FARID ARAY
—¿Es mí avión papi?— preguntó Emira con la boca abierta, encantada reparando cada detalle desde la nariz a la cola aquel moderno pájaro de metal que yacía imponente en medio de la pista del aeródromo privado cerca del areopuerto internacional de la ciudad de Atlanta.—¿Es mío?¿Mío mío?—repitió otra vez con una sonrisa pícara que provocó en su madre a dos pasos por detrás de nosotros, la mirara con una ceja enarcada por aquel recién descubierto interés