32 “El Cambio de Nombres”
(Un mes después)
CAMIL DE LA FUENTE
La lluvia no deja de caer torrencialmente, empapando la avenida, y nublando la vista del tráfico. Emira no deja de asomarse por la ventana, para ver que su padre llegue de una buena vez. No es que esté atrasado, pero ella está demasiado ansionsa.
El día es bastante gris desde que amaneció, y lo sé porque mi hija se despertó a las seis en punto de la mañana. Si tuviera que ir al colegio hubiera remoloneado como de costumbre… pe