31 “Se supo la Verdad”
CAMIL DE LA FUENTE
Entre por la puerta del hospital caminando pareciendo un zombie. La noche sin dormir me había sacando unas bonitas ojeras, a lo oso panda. Es que las preocupaciones maltratan más que una guardia entera entrando y saliendo de un quirófano.
La mañana sería bastante complicada si no lograba despabilarme.
Al menos Emira había descansado y había llegado a la escuela feliz como lombriz y habiendo mil preguntas de cuando y cómo volvería a ver a su papito.
Nunc