76.
SOPHIE
Duermo con Chris desde hace noches enteras.
Al principio fue una excepción, una noche robada al miedo, al temblor que no me dejaba respirar cuando cerraba los ojos sola. Después se volvió costumbre. Silenciosa. Natural. Como si mi cuerpo hubiera decidido antes que mi cabeza que ese era el único lugar seguro.
Ya no lo hablamos.
Simplemente ocurre.
Entro a su habitación cuando la casa se aquieta, cuando Max ya duerme y los pasillos quedan en penumbra. A veces él ya está acostado; otras, m