43.
CHRIS
La casa está en silencio, pero no es un silencio tranquilo. Es uno de esos que pesan, que se te meten en el pecho y no te dejan respirar del todo. Camino descalzo por el pasillo, sin prender las luces, como si la oscuridad pudiera amortiguar lo que pienso. No funciona. Nada lo hace.
La imagen vuelve una y otra vez: Sophie dentro del coche, mis labios buscando los suyos, el segundo exacto en que todo se vuelve real… y después el clic seco de la cámara. Ese sonido todavía me retumba en la