38.
Chris
La escucho cerrar la puerta de la habitación de huéspedes antes de darme cuenta de que mis pies ya me están llevando hacia allí. No lo decido. No lo pienso. Mi cuerpo parece reconocer el camino antes que mi cabeza, como si hubiera estado esperando este momento desde hace años, como si cada pasillo de esta casa supiera exactamente hacia dónde voy.
Me detengo frente a la puerta unos segundos. Los suficientes para respirar. Los suficientes para recordarme que esto es peligroso. Que Sophie