25.
Roger
No debería llamarla ahora, pero llevo casi una hora caminando en círculos por el departamento, con el audio del noticiero repitiéndose en segundo plano y mi cabeza convirtiendo cada imagen del juzgado en un pequeño incendio. Londres está gris, como siempre, pero hoy la ciudad parece más opresiva, más pesada. Quizás soy yo. Quizás es esta sensación, la que me retuerce el pecho desde que vi a Sophie salir entre cámaras mientras Christopher la cubría con el cuerpo, como si todavía tuviera e