Mundo ficciónIniciar sesiónEl pobre Julián se lleva las manos a la boca y una lágrima se desliza por su mejilla. No entiendo nada, se ve muy afectado, pero acaba de decirle a Milo que ya se estaba aburriendo de Vico.
— Eres un desgraciado — responde y el dolor es palpable en su temblorosa voz.
Se lleva la mano a la frente y me imagino de inmediato como espectadora de una pieza de teatro, completando el escenario con una Melissandre, que se ha sentado y encendido un cigarrillo.
— No deberías fumar e







