Capítulo sesenta y tres
Mi hermana se lleva la mano a la boca y sus ojos se humedecen. ¿En serio va a llorar?

—¡Niñas! Son niñas, ¡voy a tener tres niñas! —dice Awa con el tono de voz bastante exasperado.

—¡Vaya! Te esmeraste mucho hermanito, y tú estás muy linda, toda… —Mi hermana abre sus brazos y manos sin encontrar el objetivo para describirla. —¡Linda! Sí, estás muy linda —dice al final.

—Gorda, lo que está es gorda, parece una ballena plagada de ballenatos —acota Aisha acercándose a Melissandre.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP