—¡Despierta! Vamos tarde. —La voz de un monstruo se introduce en lo profundo de mi ser,
¿Alguien quiere llevarme a algún lugar?
—Monstruo, puedes venir más tarde. Déjame dormir un poco, por favor. Te juro que puedes llevarme a donde quieras en unas dos horas y te juro que estaré lista para ti. —Vuelvo a cubrir mi cabeza con la sábana e intento dormir.
Esta cama está deliciosa y quiero dormir un poco más, antes de que las niñas se despierten.
—¡Awa! Arrib