Capítulo noventa y ocho

La mesa está puesta para dos, y  la habitación está decorada con heliconias.

— Has perdido mi flor favorita. No irás a proponerme matrimonio ¿Verdad?

Milo me mira como si yo fuese estúpida y me siento en realidad muy mal, es que se me ocurrió de un momento a otro, todo es tan romántico y especial que me dije que iba a hacerlo.

— Acabas de divorciarte — Me responde mirándome como si yo fuese una estúpida.

— Pero no era un matrimonio real, eso lo sabes, así que

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP