26. FUISTE MÍA

ALEX

Alfa Ryan me enfrentó al mayor de los guerreros. No permití que nadie lo notara, pero estaba aterrada; a un paso de perder mi lugar entre los guerreros Elite. Lo vencí aunque, probablemente,  Owen se contuvo mucho para no hacerme daño, no me explico el porque no terminé nuevamente en el hospital y, en cambio, lo vencí. ¿Alfa Ryan quería castigarme o premiarme? No lo sé, el mensaje era confuso hasta para mi. Pero una cosa era segura: Estaba muy enojado de verse involucrado conmigo. 

Todos los guerreros Elite quedaron sujetos a hacer “trabajo comunitario”, a excepción de Kael y yo.

Durante el proceso de construcción de la academia de los cachorros, los pequeños estaban bajo resguardo en la casa de la manada.

El día de mañana, serán suspendidas todas las actividades en el campus, debido a la ventica que se avecina - Dijo Alfa Ryan al concluir el entrenamiento - Los que puedan ir a sus hogares a resguardarse, aún hay tiempo. Las instalaciones del campus cuentan con lo necesario para pasar el mal tiempo, pero deben aumentar los suministros. No sabemos cuántos días durará, así que les ordeno que todos se pongan a resguardo y nadie se haga el “heroe” ¿Quedó claro?

Cuando todos empezaron a retirarse, Kael se acercó a mí. Alfa Ryan nos miró y luego se fue en silencio. Kael limpió la sangre de mi labio con sus dedos. 

- Mis respetos - dijo Kael - Ahora nadie puede cuestionarte. Miró mi sangre en su dedo y la bebió.

- ¡Oye! - lo regañé

- Lo siento… hábito de vampiro - se rió - es demasiado valiosa para que se desperdicie.

- Cierra la boca. Alguien te puede oír. 

- ¿Quién nos va a oír? El campo está vacío - dijo. 

Observé a mi alrededor, ya todos se habían ido. En parte me sentí decepcionada de ver que Alfa Ryan simplemente se iba; no es que esperara su felicitación, pero su indiferencia tampoco me hacía sentir bien. Permanecimos un momento en silencio. No dijo nada, pero sé que Kael notó mi decepción. 

- Mañana no hay actividades en el campus - comentó Kael con una sonrisa. Lo miré y me sacudí los pensamientos. 

- ¿Qué tienes en mente? 

- ¿Quieres ir por una cerveza? - me dijo guiñando un ojo

- ¿Por suministros otra vez, Kael? - le dije, levantando una ceja.

- No precisamente.

Kael me llevó a un bar en la ciudad humana. Fue un buen lugar para despejar mis pensamientos y distraerme. 

Estábamos sentados y habían bebido un poco más de la cuenta. 

- … Entonces… - me dijo Kael - ¿Qué estuviste haciendo todo el tiempo que estuve fuera?

- Pues… Pues… entrenar con los Elite, entrenar a los cachorros… y arriesgar mi vida - Bebí un trago - ¿Y tu? 

- Básicamente… lo mismo que tu. Es la vida del guerrero - dijo y chocó botellas conmigo, para beber un sorbo de su cerveza. No podría sacarle nada más, lo sabía - Entonces… ¿No pasó nada?

- … - No entendí su pregunta

- Tu y el Príncipe… ¿No pasó nada? - Volvió a preguntar

- ¡Claro que no! ¿Cómo crees?

- No lo sé… sólo pensé que, si todos estaban hablando, quizás los hubiesen encontrado en una situación comprometedora.

- Entre Alfa Ryan y yo, no hay nada. Ni siquiera nos hemos besado. 

- No es necesario besarse para… - Movió las cejas con descaro.

- Eres asqueroso - dije - Pero no… ni besos, ni nada profundamente íntimo. Nada.

- Okey… - dijo - solo pensé que, hace un mes ustedes casi se besaron y… 

- Bien dices. Casi. Pero nada pasó en ese momento, nada está pasando y… probablemente nada pasará jamás.

- ¿Probablemente? - Entrecerró los ojos, tratando de descubrir una verdad que ni yo misma quería admitir.

- ¿Quieres dejar de rebuscar en mis pensamientos, Kael? - Le dije - Puedes escuchar lo patético y humillante que suena algo así… ¿Para qué me querría Alfa Ryan en primer lugar? Él es el futuro Rey Alfa Licántropo y yo… yo no soy nada.

Permanecimos en silencio un momento. Kael se acercó a mí y tomó mi mano.

- Alex ¿Que no eres nada? Salvaste a un grupo de cachorros de morir entre las llamas, me salvaste la vida, hoy peleaste con el licántropo más fuerte de nuestra división y… - Habló en susurro, acercándose a mí, para que lograra escucharlo - y todo lo hiciste, bloqueando a tu loba. Todo lo hiciste utilizando en cincuenta porciento de tu capacidad real… ¿Me dices que no eres nada? Eres la loba más maravillosa que he conocido y cualquier lobo, licántropo, vampiro, Alfa o incluso un Rey, sería el más afortunado de poderte tener como pareja. No te sientas menos por lo que otro no pueden ver, jamás olvides tu valor.

Me miró fijamente a los ojos, se me escapó una lágrima, él la limpió con sus manos y luego acercó su rostro y me besó.

Fue un beso dulce y con muchas emociones contenidas. Quería hacerlo, quería sentirme amada, pero cuando al fin nos besamos, no se sintió bien. Quería que fuese Alfa Ryan y me odié por eso. Me odié por desear algo que nunca sería mío y despreciar algo que ya tenía. Pero no podía hacerle esto a Kael, él era mi amigo. 

- Lo siento, Kael… Esto no está bien. Nosotros somos solo amigos. No quiero que las cosas se vuelvan incómodas entre nosotros - Él me miró y me sonrió.

- Lo sé… - dijo sinceramente - Sé que no soy yo a quien deseas, pero tenía que hacerlo. Al menos, por un par de segundos, fuiste mía. 

- ¿Estamos bien? - pregunté.

- Claro… yo estoy muy bien - bromeó - le gané al licántropo idiota. 

Volvimos caminando por el bosque, conversando amenamente, cuando una figura se nos cruzó en el camino.

Alfa Ryan.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP