35. NO ESTÁ INTERESADO EN TI

ALEX

- Debes venir a ver a Ryan… - comentó Madison con su insoportable y cínica voz - Que gracioso… pensé que no se admitían alumnos en este lado del campus. Después de todo, se podría dar para malos entendidos ¿No lo crees?

- Y tú ¿Qué haces aquí? - pregunté

- El rey en persona me pidió cuidar de Ryan… - dijo con una sonrisa - Tengo un permiso especial. Comprenderás que, como futura Luna de la manada, es necesario que me ocupe del bienestar de mi pareja.

- Puedes hablar todo lo que quieras, pero Ryan no está interesado en ti - Comenté. 

- Y tu crees que después de un mes solos ¿No lograré nada? - dijo - Veo que no conoces a los machos… ahora entiendo por qué te rechazaron. Porque fuiste rechazada ¿No? De eso me enteré 

<<Loba cínica sarnosa>> pensé.

Los dos solos, luna llena… ¿Qué puede salir mal? Tal vez, después de un mes, hasta lleve a su cachorro. Bueno…  no quiero quitarte más tiempo - me dijo - Tengo muchas cosas mejores que hacer… y tú - me miró de arriba a abajo - intenta utilizar el tiempo en lo que mejor te venga en gana. Pero, por favor, no regreses ¿Vale? - me sonrió con una asquerosa y cínica sonrisa. Para luego cerrarme la puerta en las narices.

<<Algún día me daré el gusto de romperte la trompa a esa loba>>

Caminé de vuelta, tragándome mi derrota. 

- No pensé que te enteraras tan rápido de que había llegado. Iba a ir a avisarte, pero veo que alguien se me adelantó - escuché una voz, giré el rostro para verlo: era Will.

- Al parecer Madison lo supo antes - comenté.

- Sí… - dijo con una sonrisa - Un intento más de mi padre por emparejar a Madison y Ryan. Si me lo preguntas, su plan huele a derrota antes de iniciar.

- ¿Lo crees? - dije - Una licántropa loca, dispuesta a todo, luna llena… - comenté

- Nah… - Will hizo un gesto de negación - Eso puede servir para cualquier otro macho… incluso para mí, debo decir. Pero mi hermano no dará su brazo a torcer… es un terco. Muy beneficioso para ti, si me preguntan.

- Gracias por ser optimista por mí, Will. Creo que lo mejor será que vaya a mi habitación… no quiero que la luna llena me pille fuera. Nunca se sabe lo que pueda pasar.

- Para mi… solo cosas buenas - bromeó.

- Eres asqueroso… pero me caes bien.

La luna llena. Momento en que los lobos desatan su frenesí sexual. Al vivir toda una vida en manada, te acostumbras a ese bullicio una vez al mes. Los lobos son prudentes con los que no quieres participar de sus encuentros casuales y, por supuesto, yo seguía siendo una de esas lobas. 

Recordé las palabras de Madison: 

“Veo que no conoces a los machos… ahora entiendo por qué te rechazaron”

Jamás me entregué a Ethan. Era una loba virgen en plena madurez sexual. Otras lobas se habrían entregado antes, sobre todo a un Alfa, sin embargo yo jamás lo hice. Esa no había sido la razón de mi rechazo, pero me molestaba escucharlo de Madison.

Esa noche, tuve dificultad para conciliar el sueño. Imaginaba a Ryan con la licántropa, solos en el departamento. Me cubrí la cabeza con la almohada para no escuchar el frenesí a mi alrededor y me obligué a cerrar los ojos.

Al día siguiente, Madison se paseó frente a mi con una sonrisa triunfal ¿Había logrado un avance con Ryan? No podía tener confianza ciega en lo que dijera o hiciera Madison: Ella era una mentirosa patológica. Decidí no prestarle atención.

Durante esas semanas, Beta Max se hizo cargo del entrenamiento de los Elite. Era exigente, pero me subestimaba y eso, no me gustaba. Me hacía creer que quería congraciarse conmigo o con mi madre y eso me ponía de mal humor. Terminaba casi todas las tardes muy molesta. Detestaba que me tratase como a una lobezna o que subestimara mi capacidad. Extrañaba a Ryan, él no infravaloraba mi destreza. 

- ¿Nuevamente de mal humor, “pequeña”? - Kael me tomó el pelo. Acercándome la botella de agua

- No me digas así - dije, molesta - Creo que si alguien más vuelve a decirme “pequeña”, lo retaré a duelo.

- Je je .. eso lo quiero ver - rió Kael - Alexandra Taylor, contra el Beta licántropo Max Evans.

- No olvides que ya me enfrenté al futuro Rey licántropo… - dije

- Sí… pero el futuro rey licántropo no podía someterte con un “back control” sin tener una erección - se burló Kael

- ¡Kael! - grité. 

Tomé agua y caminé a los vestidores. Tendría que buscar una forma efectiva de sacar toda mi frustración

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