Mundo ficciónIniciar sesiónRYAN
¿... Que la había “probado”? ¿Quién se atrevía a levantar semejantes calumnias? Admito que ganas no me faltan, pero ¡Ni siquiera la había besado, maldita sea!
Es verdad, unos días antes, durante el incendio, corrí con el torso desnudo, llevando en mis brazos a Alex hasta el hospital. Puede que esta escena haya sido suficiente para montar ciertos rumores. Pero que se ponga en duda mi Ética como entrenador, Alfa y Líder de este grupo y, además, que se ponga en duda el mérito de Alex para pertenecer a los guerreros Elite. Esto solo podía ser obra de Madison, una vez más. Y una vez más, imposible de probar.
Los últimos días he tenido algunos problemas con mi padre. Y es que el Rey Alfa no suele admitir un “no” por respuesta y fue, justamente, lo que yo le dije.
FLASHBACK
- No voy a tomar a Madison como pareja, padre. Ni aunque sea la última loba blanca de la tierra.
- ¡Eres un tozudo, Ryan! ¿Sabes qué es lo que informó Kael en su última visita al reino vampiro? La razón por la que los vampiros atacaron Blackmoon: Nació un nuevo lobo blanco puro. ¡Solo tú puedes detener esto!
- ¿Casándome con una loba blanca impura, padre? Estás mal del catre, Rey Licántropo
- No me hables así, cachorro.
- No soy un cachorro, padre. Ya no puedes decidir por mí.
- ¿Y qué es precisamente lo que esperas hacer?
- Lo que haría cualquier lobo con cerebro, padre. Esperar.
- ¿Esperar qué?
- Esperar a mi mate. Si la diosa la envía… tiene todo el sentido del mundo que ella sea la elegida.
- Tiene todo el sentido… pero a veces no es así. Tu lo has visto: El futuro Alfa de Blackmoon, emparejado con una Omega. Y eso lo hizo también la diosa - Tuve que apretar los puños bajo la mesa, para no delatar mi rabia al escuchar hablar de mi Alex y del malnacido del Blackmoon.
- No voy a apresurarme a tomar una mala decisión padre.
FIN FLASHBACK
Si declaraba que Alex era mi pareja, en ese momento, la estaría condenando al rechazo colectivo y también, a tener que sufrir el rechazo del rey. En este momento, Alex era la pequeña Luna que salvó a los cachorros. Si me delato, ella será la Omega que ambiciona ser la Reina Licántropa. No. Ella tenía que brillar por sí misma. Todos tenían que ver, lo que yo veía en ella. Alex no es una damisela en peligro, ella es una reina que puede defender su posición.
- ¡¡¡Taylor!!! - Grité con fuerza. Alex me miró sorprendida - ¡¡Formación!!
Alex soltó al vampiro mal cocinado y se irguió en su lugar.
- ¡¡Hoy vas a defender tu puesto entre los guerreros Elite!! ¡No quiero excusas ni cansancio! ¡Un solo error y quedas fuera, Taylor! - Más valía que montara el mejor espectáculo de todos este día - Vas a enfrentar al mismo Owen. Lucha uno a uno. Owen, tienes autorización para usar tu lobo - Alex abrió sus ojos - Taylor, puedes usar los cuchillos - Me miró sin comprender - ¡Kael, ve a buscar los cuchillos de lanzamiento!
Kael caminó hacia el cuarto donde se guardaban todas las armas y herramientas de entrenamiento.
Owen se levantó y fue hasta el centro del círculo de duelo. Kael volvió con los cuchillos de lanzamiento. Alex los tomó, agradecida. Los observó y probó su filo; era como estar viendo a un guerrero, reconociendo sus propias manos.
- No pueden matarse el uno al otro, no pueden mutilar a su contrincante. Cuando hayan abatido a su oponente, acaba la prueba.
Alex caminó al centro del círculo de duelo y se preparó para luchar con el más robusto de mis licántropos.
- Empieza la prueba ¡Ahora! - Grité, y el combate inició.
Owen se acercó, intimidante, a Alex, pero ella no retrocedió. Su actitud siempre me impresionaba, ya que no era el comportamiento común de los Omega, ni siquiera de un Omega entrenado. La reacción natural de un Omega es huir - Aunque no lo hacen, lo notas por la postura de sus pies - Sin embargo, Alex era una loba que no rehuía jamás, muy firme ante cualquier ataque, ella está dispuesta a reaccionar, no a rehuir. Owen se abalanzó e intentó tomar por el cuello a Alex, pero ella utilizó la misma fuerza del licántropo para derribarlo. Owen sacó sus garras para deshacerse del agarre de Alex y cortó la piel de su brazo, donde estaban las marcas de mi mordida. Alex empezó a sangrar, pero no se detuvo. Tomó los cuchillos, en lo que Owen volvía a incorporarse. Owen volvió a arremeter, esta vez hacia el rostro de Alex, ella se arrodilló y pasó por debajo del licántropo, cortando su torso desde el pecho, hasta la barriga. Si hubiese querido, ese movimiento, hubiera sido fatal para el licántropo.
Owen se transformó en su lobo y Alex se preparó. El enorme licántropo corrió para abalanzarse sobre ella, y Alex hizo lo mismo. Tuve que contenerme, para no intervenir, aquello iba en serio: El licantropo pasaba de humano, a su cuerpo transformado, dando arañazos y mordidas a la vez y Alex lo esquivaba. Tenía un gran corte en la pierna que sangraba, pero Alex no se detenía. Owen se transformó en su forma humana y Tomó a Alex por la cintura, pero ella fue más rápida y con sus piernas hizo una llave directa al cuello del licántropo y apuntó con las dagas a dos direcciones, directo al cuello de Owen.
- ¡Transfórmate en tu licántropo, y estás muerto! - dijo Alex, escupiendo un poco de sangre que se le había acumulado en la boca.
Owen se dio por vencido.
- ¡El enfrentamiento terminó! - dije a todos. Alex soltó a Owen y él se incorporó en silencio.
Alex y Owen, dentro del círculo de combate, tomaron su posición, de frente a los guerreros Alfa.
- Las aptitudes de Alexandra Taylor han sido probadas este día en la arena de combate - dije - ¡¿Hay alguien más que dude de mi capacidad y ética para dirigir este grupo de guerreros Elite?!
Permanecieron en silencio. Asentí, satisfecho. Esta sería la última vez que cuestionarían mi autoridad.
- ¡¡Los guerreros Elite, se caracterizan por tener una reputación intachable y, por sobre todo, ser un equipo que defiende a los suyos!! No toleraré insubordinaciones, ni tampoco cuestionamientos sobre mis reclutas ¡¿Quedó claro?!
- ¡Sí Alfa! - gritaron todos.
- Y para que esta lección no se les olvide. Todos los que se atrevieron a cuestionar a la señorita Taylor, tendrán que hacer trabajo comunitario y construir la nueva Academia de Guerra Junior, para resguardar a los cachorros que SU compañera rescató de morir entre las llamas, arriesgando su propia vida. Los guerreros Elite se cuidan unos a otros y me da asco pensar, que si ustedes hubiesen estado en mi lugar, no habrían sido capaces de ayudar a su compañera.
Todos los lobos asintieron, apesadumbrados. Después de esto, nadie cuestionaría a Alex como guerrera, por ser parte de los guerreros Elite, entrenadora de los cachorros y también, mi Luna.







