66.
Alba
—¿Cómo te fue con tu papá, mi amor? —le pregunté a mi hijo mientras desayunábamos.
—Muy bien —dijo, contento.
—No lo verás por algunos días, se va de viaje —le recordé—. Pero no te preocupes, que lo vamos a pasar muy bien en casa y en…
—¿Por qué? —preguntó, triste.
—Mi amor, ya sabías que papá tenía que irse. Tiene unos viñedos muy grandes en Francia, y espero que algún día te lleve a verlos.
—¿Uvas?
—Sí, mi vida, tiene muchísimas uvas —dije sonriendo—. Eres muy listo, mi amor.
Mi hijo so