65.
Alba
José llegó rápidamente a mi departamento con todo lo necesario para pasar una noche de chismes.
—Sí, por lo que cuentas, parece que tienen algo y quieren que te enteres poco a poco —opinó él mientras acomodábamos todo para sentarnos en el sofá—. Lo siento.
—Eres el ser más despreciable que ha pisado la tierra —gruñí, tomando un trago de cerveza—. Espero que tengas herpes.
La carcajada de José resonó en el departamento, mejorando mi humor. Lo adoraba con locura.
—Te vas a quedar esperand