POV Luciana
Regresar a esta mansión se siente como entrar en una zona de guerra donde ya no tengo nada que perder, solo mucho que reclamar. Bajo del taxi, sintiendo el aire pesado de este lugar que tanto daño me hizo, pero esta vez no estoy sola; Abigail me toma de la mano con una fuerza que me sorprende y me da coraje. Ella insistió tanto en ver a su padre que no pude negárselo, aunque una parte de mí hubiera preferido mantenerla lejos de estas paredes llenas de sombras y amarguras.
—Mami, ¿pap