EL HOMBRE QUE EMPEZÓ A PERDERLO TODO.
POV Sasha
Me quedo mirando la puerta cerrada del estudio durante un minuto entero, sintiendo cómo el eco de sus pasos todavía flota en el aire.
La mejilla me arde con una intensidad que casi agradezco; Luciana, la mujer que durante cuatro años bajó la vista cada vez que yo levantaba la voz, me plantó la mano en la cara y salió caminando como si acabara de ganar la guerra más importante de su vida.
Y maldita sea, la ganó. No quiero admitirlo frente a nadie, ni siquiera frente a mi propio reflejo