POV Katia
Me senté frente a él, cruzando las piernas con lentitud, saboreando cada segundo de su degradación. Nikolái Ivanoff, el hombre que una vez tuvo este país temblando a sus pies, ahora era apenas una sombra arruinada frente a mí. Verlo así, derrotado por una estúpida que jamás estuvo a su altura, me provocaba una satisfacción que ni siquiera intenté disimular.
Él apretó los puños sobre la mesa, y pude notar cómo la furia comenzaba a quemar bajo su piel. Me encantaba. Esa chispa de agresi