EL AMOR QUE SOBREVIVIÓ AL OLVIDO.
La noche se extendió sobre la mansión como un manto pesado, pero para mí, el sueño era un lujo que no podía permitirme. Las horas pasaban mientras miraba el techo, sintiendo un vacío que me devoraba por dentro. Imágenes inconexas empezaron a filtrarse en mi mente: los momentos que pasamos juntos, la boda, nuestras noches de complicidad. ¿Cómo pude olvidar el brillo en sus ojos cuando me miraba? ¿Cómo pude dejar que el tiempo enterrara lo que éramos?
El remordimiento me golpeó con una fuerza brut