POV Nikolái
El vuelo de regreso a Chicago fue demasiado corto para mi gusto. Abril se quedó profundamente dormida contra mi hombro apenas a los veinte minutos de despegar, agotada tras la batalla que libramos juntos en Nueva York.
Tenía su mano entrelazada con la mía, y no me moví un solo milímetro en todo el trayecto para no interrumpir su descanso.
La observé dormir en silencio y pensé, no por primera vez, que esta mujer se estaba convirtiendo en el único problema que no tenía ni la menor idea