PEDRO GENARO
Los Alfas estaban de hecho esperándome tan pronto como llegué a la sala de espera.
Damien estaba a mi lado, con una sonrisa burlona en su rostro. Parecía saber ya de qué se trataba todo esto.
—¡¿Para qué convocaron a esta reunión?! Estoy muy ocupado y no tengo tiempo para entretenerlos a todos ustedes, ¡así que más vale que lo hagan rápido! —les espeté, haciéndoles saber mi falta de voluntad de estar aquí.
Catherine se resistía a la idea de convertirse en mi concubina por alguna ra