Asher
El eco cavernoso de mis propios pasos en los pasillos superiores era el único sonido que me acompañaba.
Era un recordatorio metálico y constante de que el imperio inexpugnable que había construido durante años estaba colapsando bajo el peso de mi ambición.
El aire aquí arriba, en las regiones más aisladas de la mansión, era sensiblemente más fino y viciado.
Estaba cargado con el polvo acumulado de los siglos y la urgencia frenética de mi propia desesperación por sobrevivir a esta