Solo nuestro. 2/2
Una pequeña sonrisa surca de mis labios y no dudo en levantar mi brazo libre y llevar mi mano a la nuca de Ares para acercarlo a mí y unir nuestros labios como tanto extrañé toda la semana que estuvimos separados y como no pudimos hacerlo cuando nos interrumpieron en el departamento hace unas horas.
Con ansias, lamo y mordisqueo sus gruesos labios, saboreándole y subiendo mi mano a su cabello para tirar suavemente de él y acercarlo a mí un poco más, lo cual le obliga a arrodillarse en el suel