—Estab... ah... estábamos en... ah... en una playa — hablo entre jadeos y gemidos, me muerdo el labio para no gritar vergonzosamente cuando uno de sus dedos baja hacia el agujero debajo de mi canal y lo delinea tentativamente, provocándome —. Tu me hacías tuya... ah... sobre la arena — jadeo cuando introduce su falange humedecido por mis jugos en mi apretado agujero mientras su lengua folla mi canal encharcado y su pulgar aumenta las caricias sobre mi botón erógeno.
«... dentro del agua... ah..