Donovan me metió a la habitación a la fuerza, diciendo cosas hirientes, que hacían que mi corazón de apoco se apagará, nunca pensé que esto me destruiría tanto.
— Desnúdate — Me ordeno.
— Perdón, te juro que no volverá a pasar — Le dije entre lágrimas.
Él se acercó a mí y de un tirón rasgo mi vestido.
— Te di una order — Yo me tape los pechos con ambas manos.
— Hablemos por favor, te juro que no le dije nada malo —
Donovan parecía un enorme oso a punto de atacar y yo me sentía como una pequeña