Hoy no me quería levantar, quería estar haciendo pereza todo el día, ni siquiera me quería bañar.
— Lorena el desayuno se va a enfriar — Me grito Octavio.
— No tengo hambre — Le grite de vuelta.
La puerta de mi habitación se abrió y entro Octavio.
— Tienes que comer, ese niño necesita nutrientes — Me recordó.
— Me lo como despues — Le dije y me di la vuelta.
— Lorena deja de saltarte las comidas, vas a bajar de peso y después el ginecólogo me va a mirar mal a mi — Me dijo.
Yo me senté en la cam