Mi hermana había insistido en vivir conmigo hasta que ella me viera lo suficientemente bien como para irse otra vez a Alemania con mi madre.
— ¿Donovan puedo hablar contigo? — Me preguntó entrando a mi habitación.
— si es sobre lo mismo, ya sabes la respuesta — Ella puso mala cara de inmediato.
— Esa mujer no es para ti, es la hija del asesino de nuestro padre, del mismo hombre que casi acaba con tu vida — Me dijo con dolor en la voz.
— Ella es tan víctima como nosostros, Lorena ha perdido más