Contenido II
Ashven no la llamó.
Tampoco levantó la voz ni la amenazó con consecuencias por haber huido. Simplemente la siguió con la mirada mientras desaparecía por el pasillo, con ese andar rápido y desordenado que tenía cuando estaba nerviosa.
-Esta niña… -Repitió para sí, más bajo esta vez.
Terminó de acomodar lo poco que quedaba en el salón, dio un par de órdenes mecánicas y, cuando estuvo seguro de que nadie reparaba en él, salió también. No apresurado, ni sigiloso. Caminó como siempre, con paso firme, como si su destino fuera otro.
Pero no lo era. La cara que traía Ana era sospechosa, algo le estaba afectando y al parecer no le quería decir.
Vio a Ana doblar hacia la zona de habitaciones y la perdió de vista unos segundos. Cuando volvió a encontrarla, ya estaba subiendo la escalera. Ashven no aceleró; subió después, dejando suficiente distancia para no ser notado.
La vio entrar a su habitación y la puerta se cerró.
Ashven se acercó, estaba por golpear, pero el ruido en el inte