Contenido II
Ashven no la llamó.
Tampoco levantó la voz ni la amenazó con consecuencias por haber huido. Simplemente la siguió con la mirada mientras desaparecía por el pasillo, con ese andar rápido y desordenado que tenía cuando estaba nerviosa.
-Esta niña… -Repitió para sí, más bajo esta vez.
Terminó de acomodar lo poco que quedaba en el salón, dio un par de órdenes mecánicas y, cuando estuvo seguro de que nadie reparaba en él, salió también. No apresurado, ni sigiloso. Caminó como siempre, c