Contra Todo Pronóstico
La mañana no dio tregua.
El aire todavía estaba frío cuando los aspirantes fueron reunidos fuera del recinto, en el límite del bosque que bordeaba Imperial. Nadie hablaba demasiado. No hacía falta. El cansancio del día anterior seguía pegado al cuerpo como una segunda piel, y aun así, todos sabían que aquello no iba a ser más liviano.
Ashven se movía entre ellos con paso firme, observando sin decir nada, evaluando posturas, respiraciones, miradas. Cuando por fin habló, su voz fue clara, sin adornos.
-Hoy no se mide la fuerza individual. -Dijo. -Se mide coordinación. Lectura del entorno. Trabajo en equipo.
Algunos se removieron incómodos. Otros parecieron aliviados. La caza era, en teoría, lo más justo: todos partían con las mismas reglas.
-Grupos de tres. -Continuó. -Su objetivo es rastrear, acorralar y capturar un animal. No es una prueba de velocidad o de brutalidad. Es una prueba de coordinación.
Ana escuchaba en silencio. Tenía los brazos cruzados y los pies