Dominar III
-No. -Ana apretó los labios.
-¿Me estás subestimando?
-No -Dijo él, clavando otro golpe de hacha. -Te estoy evitando un accidente. Con lo torpe que eres, perderías un dedo en diez minutos.
Ella resopló.
-Podría sorprenderte.
-Por favor no lo hagas. -Dijo él con total sinceridad. -Estoy trabajando rápido. Si te pones a “experimentar”, jamás terminaremos antes de que oscurezca.
-Crees que no podría hachar un poco de madera, pero te diré algo, he hecho eso todos los inviernos por mi m