Expulsión
En las inmediaciones del Norte, donde el bosque comenzaba a volverse más extenso y montañoso, donde la tierra se endurecía bajo capas de hielo viejo, el aire tenía un olor distinto. No era solo frío: era peligroso y de supervivencia. Después de una semana entera de cacería y rastrillaje, los enviados de Imperial por fin habían dado con el campamento principal de los forasteros.
No fue un hallazgo casual.
Habían seguido a otro grupo pequeño, sus huellas intermitentes, rastros de fogat