Muerte por Muerte III
Desde el límite del bosque apareció como una sombra distinta entre los árboles. Charlotte llegó con el último resto de fuerzas que le quedaban. Cuando la protección natural terminó y frente a ella se abrió el gran campo, el viento la golpeó de frente, supo que no podía más, pero podía ver en la lejanía las puertas y las torres de vigilancia.
Era tan poco lo que faltaba.
Se derrumbó.
La nieve estaba fría, pero curiosamente eso ya no importaba. Su cuerpo temblaba sin control