Entre más Rumores
Ana descubrió que los rumores no siempre nacían del conflicto.
A veces bastaba con reírse en el momento equivocado, con la persona equivocada, no importaba si era un rumor que contradecía a otro, o si de repente le nacía un tercer ojo, las personas lo iban a creer.
La tarde había empezado tranquila, demasiado. Después del duro entrenamiento por la mañana, el río, el frío, las maldiciones colectivas y la distancia impuesta por Ashven (agradecida distancia) el ambiente general