11-MENTIRAS.
-Buenas tardes señora.
-¡Papi!-le gritó Matias al ver a Dante.
Este lo cargó y lo llenó de besos.
-Buenas tardes campión. ¿Que tal la escuela?
-Bien, bien-le respondió sonriente.
-¿Y Gimena?
Matias se echó a reir y se puso sus manitas en la boca.
-Hoy me dio un beso-le susurró en complicidad.
Dante abrió los ojos y la boca por igual asiéndose el asombrado, a Matias aquello le dió más risa.
-Aquí-el niño se señaló su mejilla.
-Pues déjame decirte un secreto, si no te lavas la mejilla h