90. ¿DÓNDE ESTÁ MI VERDADERA MATE?
KADEN
Luchaba una batalla conmigo mismo, una que jamás había ganado, una que parecía más violenta que nunca.
Con mi conciencia encerrada en un torbellino de oscuridad, solo sentía la adrenalina de la caza, de la persecución y el aroma del miedo extremo.
Salté, corrí, me interné en el frío de la noche, aplastaba las hojas y escuchaba el susurro del bosque; mi lycan jugaba un poco más con su presa.
Perdía la conexión con Ash, eso era lo que sucedía en estos casos, no lográbamos sincronizarnos y l