72. CAMBIO DE DUEÑO
KADEN
Esperaba bajo las escaleras del inmenso hall.
Detrás de mí se abrían las puertas al salón donde la sinfonía de la orquesta ya sonaba y las personas charlaban de asuntos sin importancia.
El tintineo de las copas se intercalaba entre falsedades y sonrisas de hipocresía.
El protocolo que conllevaba el puesto de la realeza jamás ha sido de mi agrado, pero mi padre no paraba de recordarme mis obligaciones y el hecho de que ya había un sustituto para mi puesto de heredero.
Recuerdo hace unas horas cuando esperé a mi familia en la entrada VIP de la Academia.
Apenas se bajó del auto, lo primero que hizo fue decirme tajantemente que terminara con mi estupidez de competencia entre Serafinas.
Apuesto lo que sea a que está en su salón privado, reunido con esa rata del director, para ponerme más vigilancia.
Tomé de mi licor, ahogando la rabia al recordar cómo me dijo que para follarse a una mujer no había que darle tanta importancia.
Me pregunto por qué esperó a decírmelo hasta que mi querid