72. CAMBIO DE DUEÑO
KADEN
Esperaba bajo las escaleras del inmenso hall.
Detrás de mí se abrían las puertas al salón donde la sinfonía de la orquesta ya sonaba y las personas charlaban de asuntos sin importancia.
El tintineo de las copas se intercalaba entre falsedades y sonrisas de hipocresía.
El protocolo que conllevaba el puesto de la realeza jamás ha sido de mi agrado, pero mi padre no paraba de recordarme mis obligaciones y el hecho de que ya había un sustituto para mi puesto de heredero.
Recuerdo hace unas ho