31. UNA DECISIÓN DE VIDA O MUERTE
ISABELLA
Pensé que William se negaría, al final el profesor no podía obligar a un noble.
—Creo… que debería pensar mejor su opción…
—Ya voy —William se levantó con un suspiro y acomodándose el cabello rubio hacia atrás.
Tenía que admitir que era hermoso para ser un cabrón.
Como cierto princeso del cual no debería estar hablando tanto.
Me dio una sonrisita ladina al pararse a mi lado.
—Cariño, sé buena chica conmigo, ¿ok? —me susurró inclinándose hacia mi oído.
—Dolerá menos que la traición de a