28. DEBO ALEJARME DE TÍ
KADEN
Mi nombre formal, gritado tan desesperadamente, logró penetrar en la neblina de mi lujuria.
Mis pupilas volvieron a enfocarse en una horrible herida sobre un débil cuello.
La impresión de los caninos lycans se hundían profundamente, estropeando la piel de donde brotaba un rastro de sangre.
—No, no… —comencé a negar—. Isolde… no…
Ver el cabello rubio manchado con sangre trajo recuerdos horribles a mi mente.
Mis manos temblorosas apretaron el cuerpo que se sentía frío bajo mi toque.
Le estaba haciendo daño… revivía mi peor pesadilla.
La abracé con fuerza y lamí su cuello pálido, rezando por no perderla.
—Lo lamento, nena, lo lamento tanto…
Confundí el pasado con este momento, mientras me aferraba a su espalda y lamía una y otra vez los daños.
—Está bien… estoy bien… —una caricia lenta pasó por mi brazo alrededor de su cintura.
La voz suave me sacó por completo de mi alucinación.
Miré su reflejo asustado sobre el cristal, ese rostro hermoso y desafiante ah