255. EL PRÍNCIPE VAMPIRO
NARRADORA
Dorian arrojó la copa de vino de mal humor.
El rojo manchó el suelo y casi parecía sangre; la sangre deliciosa que lo enloquecía, pero ahora nada capturaba su interés.
Dos vampiras desnudas estaban sentadas a su lado, chupándole el cuello, besándolo con labios rojos, gimiendo y tentándolo.
Sus manos acariciaban sus muslos y subían hacia la erección que no se hinchaba tan fácil como siempre.
—Deténganse —dijo el príncipe vampiro de repente, inclinándose hacia delante de golpe.
Sus pupi